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Sociedad

Confusión entre ocelote y Tilcayo genera preocupación por el mascotismo

Por Susana Becerra · 22 de September de 2026

Recientemente, un video de una cría de felino en Rurrenabaque ha causado revuelo en redes sociales, con muchos preguntándose si se trata del recientemente descubierto Leopardus tilcayo. Sin embargo, especialistas han confirmado que el animal es un ocelote (Leopardus pardalis), lo que ha generado alertas sobre el mascotismo en la fauna silvestre.

El video se originó en la comunidad Real Beni y fue compartido ampliamente. El biólogo Enzo Aliaga-Rossel, parte del equipo que describió al Tilcayo, explicó que las diferencias físicas son evidentes. "Es un ocelote", destacó, subrayando que su tamaño y estructura corresponden a una cría, mientras que el Tilcayo, incluso en su adultez, es menor que un gato doméstico.

La bióloga Paola Nogales-Ascarrunz, quien lideró la investigación sobre el Tilcayo, también confirmó que el animal del video es un ocelote. La confusión surge en un momento crítico, dado que el Leopardus tilcayo fue descrito oficialmente el 17 de septiembre en la revista Current Biology, tras un análisis exhaustivo de 38 felinos sudamericanos, revelando cinco especies distintas en el grupo de los gatos tigre.

El ejemplar del Tilcayo tiene dimensiones particulares; mide aproximadamente 46 centímetros de largo y pesa alrededor de 1,4 kilos. Hasta ahora, se ha confirmado su presencia en los bosques nublados de los Yungas de La Paz, aunque se continúa investigando su área de distribución exacta.

Aliaga-Rossel expresó su preocupación por el riesgo que implica mostrar animales silvestres como mascotas. Aseguró que la visualización de un animal en un entorno casero puede normalizar prácticas perjudiciales para la fauna. "No podemos fomentar el mascotismo de animales silvestres", subrayó.

Este tipo de situaciones puede llevar a que las crías sean separadas de sus madres debido a la caza, alimentadas incorrectamente y, una vez crecen, requieren espacios y condiciones que no pueden obtener en un hogar.

La legislación en Bolivia es clara, prohibiendo la tenencia de animales silvestres como mascotas. Según el Decreto Supremo 4489, vigente desde 2021, y la Constitución, existen sanciones penales para el manejo y tráfico ilegal de estas especies. En 2023, se incorporó el delito de tráfico ilegal de vida silvestre con penas que van de dos a seis años de cárcel.

Aliaga-Rossel sugirió que, al encontrar un animal silvestre, se debe notificar a las autoridades correspondientes en lugar de llevarlo a casa. También recomendó precaución al identificar especies a través de fotografías, ya que las similitudes entre los felinos pequeños pueden llevar a confusiones, como se evidenció en el caso del Tilcayo, cuya identificación precisa solo se logra a través de análisis genéticos.

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