Lo último Ciudadano parapetado en Los Pozos es trasladado a la Felcn tras hallazgo de drogas
Bs 12.04 · BCB 28°C Pando
Mundo

La valiente llamada de Betty Ong durante el ataque del 11-S

Por Liseth Cortez · 11 de September de 2026

El 11 de septiembre de 2001, Betty Ong, una azafata con más de diez años de experiencia, se convirtió en la voz de alerta durante el secuestro del vuelo AA11, que volaba de Boston a Los Ángeles. Su comunicación con la torre de control y la policía fue vital para informar sobre lo que estaba ocurriendo a bordo.

Ong, nacida en San Francisco y de ascendencia china, se encontraba en el avión cuando comenzó el horror. A las 8:20 a.m., mientras el avión ya había perdido contacto con el piloto, hizo una llamada en la que aseguró: "La cabina no responde. Alguien fue apuñalado en clase ejecutiva y creo que han echado un gas porque no podemos respirar".

La angustia en la línea era palpable. Nydia Gonzalez, jefa de operaciones de American Airlines, escuchaba con horror mientras Ong describía la situación. A medida que la conversación avanzaba, la azafata repetía que había algo muy extraño sucediendo y que el avión había sido secuestrado.

Detalles del vuelo y los secuestradores

  • El vuelo AA11 despegó de Boston con destino a Los Ángeles.
  • Betty Ong era la azafata número 3 en el vuelo.
  • Cinco extremistas a bordo, liderados por Mohammad Atta, tomaron el control del avión.

Durante la llamada, Ong también mencionó que los pasajeros en clase económica no parecían comprender la gravedad de la situación. Al ser interrogada sobre los atacantes, Ong identificó que estaban en los asientos 2A y 2B, lo que permitió a las autoridades tener información sobre los secuestradores.

A medida que la angustia aumentaba, la comunicación se tornó más complicada. Finalmente, Nydia Gonzalez escuchó a Ong decir: "Recen por nosotros", antes de perder contacto. Su llamado se convirtió en un testimonio desgarrador de los últimos momentos de vida del vuelo.

Betty Ong, quien estaba en ese vuelo para ganar dinero extra para un viaje a Hawái, dejó un legado que perdura. Su familia ha mantenido su memoria viva a través de una fundación para jóvenes y adultos mayores en San Francisco, asegurando así que su valentía nunca sea olvidada.

Más de Mundo