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Economía

Mario Anglarill: un legado de emprendimiento en Bolivia

Por Liseth Cortez · 8 de September de 2026

Mario Anglarill Salvatierra ha transformado un modesto emprendimiento familiar en Sofía, una de las empresas de alimentos más destacadas de Bolivia. Junto a su esposa, Maida, estableció una cadena productiva que abarca desde la reproducción avícola hasta la entrega de productos en las mesas de las familias bolivianas.

Consejos desde la experiencia

Reflexionando sobre sus inicios en 1976, Anglarill expresa que no cambiaría nada de su trayectoria, aunque aconsejaría a su yo más joven que mantenga la calma y confíe en su intuición. Asegura que la educación recibida de su madre y su esposa fue fundamental en su camino, recordando que hay más aprendizaje en los fracasos que en los éxitos.

Una de las decisiones más significativas que tomó fue en 1983, cuando cambió su enfoque de producir patos a dedicarse a la reproducción de pollos. Esta decisión marcó un punto de inflexión, ya que permitió a la empresa dejar de depender de terceros y establecer una cadena de producción integral.

Desafíos y resiliencia

A lo largo de cinco décadas, Anglarill ha enfrentado diversos obstáculos, como la crisis económica de finales de los noventa, donde una sequía y la falta de crédito amenazaron su negocio. Sin embargo, su perseverancia le permitió crear nuevas relaciones financieras que impulsaron un crecimiento significativo y aprendió que la trayectoria de esfuerzo es el mejor capital de una empresa.

Anglarill sostiene que la transmisión de la cultura empresarial a las nuevas generaciones es crucial. Sus hijos no heredaron una posición de privilegio, sino que ganaron su lugar trabajando arduamente en la empresa. Este proceso de selección, basado en consenso familiar, asegura que los valores fundacionales se mantengan vivos.

En cuanto al futuro de Bolivia, Anglarill expresa su preocupación por las barreras que enfrenta el emprendedor, pero mantiene la fe en la capacidad del país para producir y buscar oportunidades. Destaca que la confianza es el valor que ha sustentado a Sofía durante estos 50 años, enfatizando que en el sector alimentario, la confianza es esencial y debe cuidarse con dedicación.

Finalmente, el legado que desea dejar es un mensaje de esperanza para el empresariado boliviano: creer en la capacidad de construir empresas exitosas desde la humildad y el esfuerzo. Su historia no es única, sino la de miles de bolivianos que, día a día, superan sus retos y logran lo inimaginable.

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